domingo, 16 de septiembre de 2007

Comer o besar bebés

Hoy hablaré de mi ejemplo favorito para ilustrar algún tema político o de ética política: el comer bebés. Es un ejemplo extremadamente útil; si quisiera reforzar la noción de que lo legal es distinto de lo legítimo, y de que nadie debe dejar que las leyes le digan lo que es bueno y malo, diría:
"¿Claro, y si las leyes o la constitución le dieran al estado o a sus funcionarios la potestad de comerse a nuestros bebés, entonces estarías de acuerdo que es permisible?"

Por ahí hay gente a la que le parece extremo mi ejemplo, pero es perfectamente válido y permite tener una discusión mucho más clara. Al imaginarse a un funcionario público comiendo bebés, imagíneselo como Saturno devorando a sus Hijos, de Goya.



El caso de besar bebés, es el cliché del político tratando de mejorar su imagen. Lo recuerdo claramente por el capítulo de Ballot Box Bunny, de los Looney Tunes. Un político apela a las emociones del pueblo bobo presentándose besando bebés, ancianitas, poniendo cara de inofensivo, regalando tarjetas de pensión o alimentación, etc.

La moraleja: si ves un burócrata acercarse a un bebé con la intención de besarlo, tal vez termine comiéndoselo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Splinter, creo que como teaser es muy interesante. Más me gustaría ahondaras un poco mas en el tema.Por lo que contribuyo con unas ligas para el acervo cultural del tópico.

“I love the little pink jellied babies myself”
~ Noel Coward on Babies

http://uncyclopedia.org/wiki/Baby_eating