lunes, 10 de diciembre de 2007

Lista de deseos navideños

Hola!

He aquí mi lista de deseos navideños para Venezuela. Nota que todas las cosas que solicito implican más libertad para ti y para todos, menos para el Estado.

Si mis deseos te parecen radicales, pon un comentario, que con seguridad abundaré en mi posición:

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Que pase en Venezuela lo siguiente:

Se anuncia que, de resultar victoriosa la opción liberal, se titulará
a los venezolanos con acciones de PDVSA, y así podrán recibir en su
totalidad las ganancias de la empresa. El Estado ya no será más el
dueño de PDVSA, sino los venezolanos individuales, que podrán elegir
esperar sus ganancias, vender acciones de PDVSA o comprar las de
otros.

Se eliminan las restricciones del salario y los trámites engorrosos de
los ministerios correspondientes. Se anuncia que los empleados podrán
negociar libremente con sus patrones las condiciones de trabajo y
salarios. Se explicará que una vez liberado el mercado de trabajo, los
más pobres tendrán acceso a puestos de trabajo que antes no existían.
Se eliminan los monopolios de colegios profesionales y sindicatos; no
podrán obligar más a los trabajadores a pertenecer a instituciones
contra su voluntad.

Se anuncia la decisión de acabar con la inflación, comprando con
reservas la cantidad de metal precioso necesaria para respaldar
nuestra moneda. De esta manera el gobierno no podrá gastar dinero que
no tenía, imprimiendo nueva moneda. El gobierno no limitará el uso de
ninguna moneda en el territorio, con lo que se acaba con la corrupción
y el estancamiento a causa del control de cambio . Las monedas
extranjeras bajarán constantemente de valor en relación a la moneda
nacional, en lugar de subir, como lo hacen hoy.

Se regresa al federalismo, devolviéndole a los estados y municipios la
capacidad de mejorar su situación y de gobernar para sus ciudadanos.
Se defiende la autonomía de los estados para obtener sus ingresos
localmente, sin restringir las libertades antes garantizadas, y luego
contribuir con la federación. Las diferencias relativas entre los
estados y la libertad de los ciudadanos a desplazarse mantienen a coto
las tentaciones autoritarias de los estados individuales. Con esto se
constituye la República Federal de Venezuela o la Confederación
Venezolana.

Se regulariza la situación de la tierra a favor de la propiedad
privada de todos. Se reconoce el derecho de todos los ciudadanos a ser
propietarios de la tierra que hayan domesticado o cultivado
originalmente y que no tuviera dueño. Se declaran sin dueño las
tierras nunca cultivadas o domesticadas con anterioridad, libres para
la apropiación original de aquellos que decidan cultivarlas o
establecerse. Todo venezolano con ganas de establecerse y tener un
hogar podrá tener la tierra para hacerlo, si tan solo está dispuesto a
construirse un futuro con trabajo.

Se privatiza la educación otorgándoles la propiedad a los padres y los
maestros en las escuelas públicas. Esto crea millones de puestos de
empleo de forma inmediata y libera las posibilidades de enseñanza. La
mayoría de los venezolanos saben que se puede obtener mejor educación
cuando estudian en un colegio privado. Se desregula la educación,
permitiendo diversificar los contenidos, las formas de enseñanza y el
financiamiento de las escuelas.

Se hace una declaración unilateral de libre comercio, los venezolanos
seremos libres de disfutar de productos y servicios de todo el mundo,
al mismo tiempo que se retiran las barreras locales a la exportación.
Las buenas relaciones con todos los países a través del intercambio y
el comercio guiarán la política de Venezuela.

Se anuncia el cese de restricciones y trámites para el trabajo y la
industria. El sistema de cobro de impuestos se reduce al máximo. Se
desregulan todos los mercados: alimentos, industriales, servicios,
transporte. Se elimina el monopolio estatal en carreteras, transporte,
telecomunicaciones, energía, minería y aguas. Se hace a Venezuela
atractiva para la inversión de los venezolanos y de los extranjeros,
ya sea un pequeño negocio, un artesano o un negocio de gran inversión,
todos son bienvenidos.

Se anuncia la agilización del sistema de justicia, otorgándose
amnistía a los presos por delitos sin víctima: fiscales, actividades
comerciales ilegales, violación de normativas. Continúan en pena o en
proceso todos los criminales por delitos violentos, fraude, robo y
otros crímenes en perjuicio de un tercero o su propiedad.

Con este plan, Venezuela será uno de los países de mayor crecimiento y
progreso en el mundo, aún más que los países liberales de asia, dadas
las enormes posibilidades tecnológicas y su ubicación privilegiada.
Así los Venezolanos podemos llegar a la prosperidad del primer mundo.

Hugo González M.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Las locuras del Emperador

Por ahí escribí algo rápido al respecto de la defensa que le hizo
William L(R)ara a las declaraciones de Chávez. Lo pongo a
continuación:
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La Revolución de las Palabras
Hace poco el Ministro de Propaganda (¿o era de Comunicación?) nos
enseñó magistralmente como no es lo mismo que un juan bimba cualquiera
diga palabras groseras en televisión, a que el líder de la Revolución
Socialista de Venezuela las diga.
Comencemos por afirmar el deber ser: el gobierno no debe tener ningún
tipo de injerencia en la "moral y las buenas costumbres." Eso sería
propio de una derecha a la que ellos siempre atacan, la derecha
santurrona, conservadora, que hace todo lo posible por que las cosas
permanezcan como están; cada quién en su lugar apropiado. El mismo
fenómeno se da en la Cuba de Castro, donde la nomenclatura gobierna en
nombre de la moral. Sin embargo, el gobierno actual y todo gobierno
anterior en Venezuela, sí se ha entrometido, como padre o madre, en lo
que sus súbditos (¿ciudadanos?) podemos leer, ver o escuchar.
Dice William:
"Han armado un escándalo por el uso de una palabra que algunos pacatos
consideran escatológica pero que han empleado muchos narradores como
Gabriel García Máquez en su obra el Coronel no tiene quien le
escriba(...) Vamos a agradecer a Chávez por hacer con la palabra
'mierda' lo que hizo Arturo Uslar Pietri con la palabra pendejo quien
luego de emplearla dejó de ser un delito. Quieren hacer ver que el
primer mandatario no tiene cultura o estaba iracundo cuando usó la
palabra, esta expresión que emplea el pueblo a cada rato y Chávez es
parte del pueblo"

--
Cuando Arturo Uslar Pietri dijo públicamente esa grosería ("pendejo"
quiere decir "vello púbico") nunca recibió del gobierno un aplauso ni
una reivindicación. Sencillamente los ciudadanos decidieron no tomarlo
como ofensa y los medios decidieron repetirlo. El gobierno
sencillamente decidió no sancionarlo conforme a las leyes que ya
existían.
Los habitantes de Venezuela usamos muchas palabras en nuestro día a
día, y dependen del contexto donde nos encontremos. El lenguaje del
mercado popular no es el mismo que el del café o el del aula
universitaria, ni de la reunión entre amigas, ni que el de la taguara.
El venezolano sí dice, Sr. Lara, "mierda" en su hablar cotidiano, y no
son las leyes lo que le impide decir groserías en un contexto
inapropiado, sino la opinión que de él tienen los demás. El rechazo de
los demás es el resultado de no adaptarse a los contextos. Ningún otro
de los Venezolanos, William, encadena a los medios para decir sus
groserías.
Aunque todas las leyes de censura a los medios desaparecieran mañana,
no escucharíamos vulgaridades a diestra y siniestra. Esto es porque el
negocio y la existencia de los medios de comunicación (los libres y
privados, no los obligatorios que pagamos todos así no queramos)
dependen de la opinión que de ellos tengan sus clientes (el pueblo).
Hay muchas palabras ofensivas que el pueblo dice, William: "marico",
"mamagüevo", "hijo'eputa", "malparío", "sebillúo" y muchas otras más.
¿En cuanto las diga el líder revolucionario salen entonces de la lista
negra de la expresión pública?
La idea de que el presidente o gobernante dicta lo que está bien y lo
que está mal es una trampa totalitaria. Debemos rechazar esto como un
paso más hacia la dictadura y darnos cuenta que en el país hay dos
clases: una, a los que la leyes les afecta: tú y yo; y la segunda, los
que está por encima de ellas, y que cuando delinquen, sale todo el
régimen inmediatamente a defenderlos.
La actuación del ministro da vergüenza. Tú ya los has visto delinquir,
y salir impunes. A ellos hay que impedirles que nos legislen la vida
mientras que sólo ellos son libres.

On fire

Hola a todos,

I'm on fire now. Diré la frase más trillada de todos los blogs: perdonen por no haber escrito más en las últimas semanas. He estado estudiando, trabajando y leyendo. Leyendo mucho a Rothbard, como saben que es mi costumbre, y por fin despegan un poquito ya las ideas. Pronto, muy pronto, dos cosillas que escribí: una crítica a la apología que hizo William Lara a las groserías del presidente de Venezuela, y mi lista navideña de propuesta libertaria para un gobierno de Venezuela:

Que bonito suena, no?
República Federal de Venezuela o
Confederación Venezolana

Hasta luego,

Hugo G.