domingo, 30 de septiembre de 2007

El Axioma de No Agresión.

Si quiere uno iniciar cualquier estudio libertario, o quiere de alguna manera abordar un problema desde el punto de vista libertario, debe partir de la base firme del Axioma de No Agresión.

Tomándolo en cuenta, prácticamente cualquier postura libertaria puede deducirse.

Walter Block lo enuncia así:


It states, simply, that it shall be legal for anyone to do anything he wants, provided only that he not initiate (or threaten) violence against the person or legitimately owned property of another.

Se refiere, simplemente, a que será legal para cualquiera hacer lo que desee, siempre que no inicie (ni amenace) violencia contra la persona o la propiedad legítima de otro.


Qué sencillo ¿no? A la mayoría de nosotros nos suena lógico y justo. Lógico y justo, al menos, en las interacciones que tenemos con los otros mortales, nuestros vecinos, amigos, familiares, clientes, compañeros de trabajo, proveedores, etc.

Sin embargo, este principio tiene implicaciones impresionantes cuando uno se lo toma en serio. Piensa por ejemplo en el problema de la ilegalidad de las drogas, o en los impuestos, o en la llamada propiedad intelectual, o en la discriminación ...

domingo, 16 de septiembre de 2007

Comer o besar bebés

Hoy hablaré de mi ejemplo favorito para ilustrar algún tema político o de ética política: el comer bebés. Es un ejemplo extremadamente útil; si quisiera reforzar la noción de que lo legal es distinto de lo legítimo, y de que nadie debe dejar que las leyes le digan lo que es bueno y malo, diría:
"¿Claro, y si las leyes o la constitución le dieran al estado o a sus funcionarios la potestad de comerse a nuestros bebés, entonces estarías de acuerdo que es permisible?"

Por ahí hay gente a la que le parece extremo mi ejemplo, pero es perfectamente válido y permite tener una discusión mucho más clara. Al imaginarse a un funcionario público comiendo bebés, imagíneselo como Saturno devorando a sus Hijos, de Goya.



El caso de besar bebés, es el cliché del político tratando de mejorar su imagen. Lo recuerdo claramente por el capítulo de Ballot Box Bunny, de los Looney Tunes. Un político apela a las emociones del pueblo bobo presentándose besando bebés, ancianitas, poniendo cara de inofensivo, regalando tarjetas de pensión o alimentación, etc.

La moraleja: si ves un burócrata acercarse a un bebé con la intención de besarlo, tal vez termine comiéndoselo.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Sound Money

¿Qué es el dinero?

La mayoría de nosotros pasamos la vida con una idea vaga de lo que es el dinero. En algún punto de mi infancia/adolescencia tuve la gran duda de cómo surge la riqueza en forma de dinero, especialmente cuando alguien decía que la economía "creció" o que "debe crecer."

Me imaginaba yo que la riqueza original venía de la explotación de los recursos naturales, es decir, cosas que no existían como material y que ahora existen. Pero si es así y nadie "inventa" el dinero, entonces en algún momento habrá mercancías y ningún dinero para comprarlas, ¿¿¿¿no???? Yo podría tener la cantidad de cosas maravillosas para vender que quisiera, pero ¿qué tal que no hay dinero?

Por supuesto nadie me supo responder bien las preguntas, así que le rasqué. Las respuestas las encontré en la escuela austriaca de economía:

El origen del dinero

La etapa original, como todos aprendimos en la primaria, es el trueque o intercambio directo de mercancías. Si soy pescador tal vez me convenga intercambiar algunos pescados por el maíz de mi vecino, que considero más valioso que el pescado que me sobra; por eso lo intercambio. Esto puede darse también con servicios, por ejemplo, te enseño a pescar a cambio de que me repares mi bote.

Luego de algún rato esa forma de intercambio resulta francamente impráctica. Si tengo, por ejemplo, toda una vaca, no puedo intercambiarla por los productos de muchas personas sin buscar suficientes personas que quieran la carne, esto sin tomar en cuenta que la carne se pudrirá si pasa algún tiempo después de sacrificarla. Tal vez el producto que necesito forma parte de una cadena compleja: alguien quiere carne, ese alguien quiere sal, el que tiene sal quiere maíz, y tal vez lo que yo quiero es el maíz; organizar una red social tan complicada para poder intercambiar mi carne por maíz llega a ser muy problemática.

Naturalmente entonces surge un bien que, por sus características, es conveniente para intercambiarlo, y no sólo para consumirlo. Entre las cosas deseables en ese bien está: ser divisible, no echarse a perder con el tiempo y ser fácil de transportar. A ese material especialmente útil para intercambiar lo llamamos dinero.

En el pasado se utilizó el ganado vivo, la sal, las conchas marinas, las plumas de quetzal, las perlas y otros. El material por excelencia para servir de dinero fue el metal precioso, por no corromperse con el tiempo y ser fácilmente divisible (traten ustedes de romper una gema en partes iguales sin desperdiciar mucho, por ejemplo) El oro, la plata y el cobre se han usado como dinero o moneda desde tiempo inmemorial.

Dinero dinámico

El dinero también se comporta según la oferta y la demanda. Si las personas prefieren el dinero a sus mercancías, al vender, el precio del dinero sube (es decir, las mercancías se vuelven menos caras) y si las personas prefieren mercancías que dinero, al comprar, el precio del dinero baja (las mercancías se vuelven más caras)

Normalmente la cantidad total del dinero en la economía es bastante estable: el oro, plata, cobre o cualquier material razonablemente escaso se va produciendo con cierta lentitud. Las demás mercancías, sin embargo, cada año desde la revolución industrial, se producen en mayores y mayores cantidades... por lo que:

Los precios en promedio deberían estar bajando consistentemente a medida que la sociedad se desarrolla.
¡Ups! Empezaron los problemas. ¿Cómo es esto? Todo el mundo sabe que los precios tienden a subir y subir y subir. Ya nos acostumbramos a la inflación, ¿o no?

La falsificación

Lo primero que tenemos que entender es que cualquier mercancía en teoría podría funcionar como dinero, y la cantidad que haya de ésta no es muy relevante, mientras se mantenga estable.

Cuando alguien falsificaba monedas de oro o de plata, que en realidad no eran dinero sino monedas de plomo o zinc, entonces inyectaba dinero falso a la economía. Parecía que había más dinero (y menos mercancías en comparación) . Por lo tanto, y por la acción fraudulenta de este falsificador; si tenías un gramo de oro, de repente, ya podías comprar menos con él (porque había dinero falso en circulación)

Algunos gobiernos, como los romanos en momentos de gran gasto público, se convirtieron en expertos falsificadores de su propia moneda: hacían una moneda de cobre y la recubrían con plata para hacerlas pasar por verdaderas.. No era muy difícil que esas monedas enseñaran el cobre (¿les suena la frase conocida?) Sin embargo, los corruptos romanos palidecen ante el ingenio de los estados-nación actuales para falsificar.

Las monedas modernas se definieron siempre según su peso en oro o plata: un peso mexicano eran 24.44 gramos cuando don Porfirio, y así tenía siglos definido. Un bolívar venezolano de 1965 (anteayer, podríamos decir), con 5 gramos de plata, se vende ahora en 15 000 bolívares de los de hoy (de mentiritas) ¿Cómo llegamos a esto?

Después de un rato de llamar "peso" o "bolívar" o "dólar" a un peso determinado de oro o plata, la gente se va acostumbrando a que la moneda es este dólar o bolívar o "peso" en lugar del valor intrínseco que tiene. El gobierno, para financiarse, decide quitarnos las monedas de 5 gramos y regresarnos unas de sólo 2.5 gramos, pero que todavía se llaman "peso". Al cabo de los años lograron incluso imprimir monedas y billetes sin valor ni respaldo en ninguna mercancía.

Como repaso, ¿qué es lo que pasa si aumenta la cantidad de dinero en el mercado con rapidez? El valor del dinero baja, y todos los precios aumentan. Esto es lo que se llama inflación.

¿Puede hacerse algo?

Pues sí: dejar de confiar en el dinero fiduciario que nos ofrece el gobierno (papel sin valor) y apoyar propuestas como la de la plata Libertad, que es una moneda mexicana de una onza troy de plata, sin valor escrito en pesos. Inclusive, a pesar de la inoperancia del congreso mexicano, hay un grupo de legisladores a favor de recobrar el valor del corriente mexicano.

Los economistas de la escuela autriaca, como Rothbard, Mises y Hayek, siempre abogaron por el dinero sólido. Lo bueno es que al parecer, alguien comienza a escuchar.